La carta que amenazaba al conserje se escribió con una de las seis estilográficas requisadas. Se ha recortado un trozo de la firma y se ha puesto a correr junto a una muestra de cada tinta.
Cada colorante sube a su propia altura. La tinta buena tiene exactamente las mismas bandas que el anónimo: ni una de más, ni una de menos.
Una tinta negra no es negra: es una mezcla de colorantes que el papel separa cuando el disolvente sube por él. Cada colorante se para a su altura, siempre la misma. Ahí tienes la muestra del anónimo y las seis de referencia; solo una tiene el mismo reparto de bandas.
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