La rueda motriz da una vuelta cada seis horas. El minutero debe dar una vuelta cada hora: hay que multiplicar la velocidad por seis.
Las ruedas II y III son dobles: la pequeña recibe y la grande entrega, y giran solidarias. La del eje IV es loca: transmite, pero no cambia la velocidad.
El agua se llevó las ruedas de en medio y el relojero murió en marzo. Quedan su cuaderno, cinco ejes vacíos y un cajón de ruedas sueltas. Dos ruedas engranan si la suma de sus dientes coincide con la distancia entre sus ejes: eso decide cuáles caben. Lo que decide si el reloj va en hora es otra cosa.
—