Nueve tiras salieron de la papelera del despacho. Toca una tira y luego otra para cambiarlas de sitio; cuando el renglón case, se lee solo. Fíjate en la línea de rayado y en las letras cortadas por el filo.
Y ojo: una de las nueve no es de este documento. Métela en el sobre de descarte antes de dar el pegado por bueno.
Alguien pasó un documento por la destructora la misma noche del incendio, pero las tiras se quedaron en la papelera del despacho. Están todas revueltas y hay una que ni siquiera pertenece al mismo papel. Ordénalas, aparta la intrusa y lee lo que no querían que se leyera.
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