«El as de guía no aprieta al ahogado y no se corre. Pero hay que hacerlo en su orden: si el chicote no rodea el firme antes de volver al seno, eso no es un as de guía, es un nudo que se deshace en cuanto cargue el peso.»
Hay un hombre agarrado al costado y una guindaleza en la mano. El nudo que hace falta no aprieta ni se corre, y se hace siempre igual: cinco gestos en un orden que no admite cambio. Cualquier otro orden da un nudo que parece un nudo hasta que se le cuelga alguien.
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