Hay que repetir el paño de muestra. El telar tiene cuatro lizos y el peinado ya está puesto: cada hilo de urdimbre está atado al lizo que le toca.
En cada pasada decides qué lizos suben. Los que suben dejan ver la urdimbre; los que no, muestran la trama.
Un telar de lizos no dibuja: se programa. Los hilos de la urdimbre van atados a cuatro marcos y, en cada pasada de la lanzadera, los marcos que subes deciden qué hilos quedan encima. El paño de muestra está ahí; lo que falta es la carta que dice qué levantar en cada pasada.
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