Una cuartilla de sesenta y cuatro letras sin sentido y una plancha de cartón con dieciséis ventanas. Puesta encima, deja ver dieciséis letras; girada un cuarto, otras dieciséis distintas.
Cuatro cuartos de vuelta y no sobra ni falta una casilla. Lee de arriba abajo y de izquierda a derecha en cada posición.
Vergara no se fiaba de las cerraduras. En el lote 44 hay una cuartilla con ocho filas de ocho letras y una plancha de cartón agujereada. Ninguna de las dos dice nada por su cuenta: la plancha solo tiene agujeros y la cuartilla solo tiene ruido. Encajadas y giradas en sus cuatro posiciones, las sesenta y cuatro letras salen en orden.
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