«Gírese el disco menor hasta poner bajo la A del mayor la letra que va escrita en bermellón al comenzar cada renglón. Léase entonces el renglón entero sin volver a mover.»
Dos de los cuatro bermellones se han perdido con el fuego. De esos renglones se distingue el trazo lo bastante para saber que la letra es una de tres: pruébalas y quédate con la que diga algo.
Un disco de latón de dos anillos y una cuartilla chamuscada con cuatro renglones que no dicen nada. El disco no es un adorno: el anillo pequeño gira, y con cada posición el alfabeto de dentro cae bajo otra letra del de fuera. La instrucción está escrita al dorso. Lo que el fuego se llevó tendrás que ponerlo tú.
—