Arriba lo más moderno. Abajo lo más antiguo.
En el corte apareció una moneda de 1780 a más de dos metros de profundidad, casi al nivel del muro romano. El aparejador dice que eso data el muro y que puede tirarlo. Antes de firmar nada hay que ordenar las siete unidades del perfil, y para eso la profundidad no vale: lo que manda es qué toca a qué, y sobre todo qué corta a qué.
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